Diario Summer.

En muchas ocasiones,piensas que estas sola.Es entonces cuando aparece alguien como él.Quien te escucha,quien te anima,quien te compra chuches solo por ver como sonríes por una vez en todo el día,es alquien con quien no tienes barreras al hablar,en quien confías,muchas veces.
Sois antes que nada amigos,amigos que se lo cuentan todo,amigos,pero solo eso.Y de buenas a primeras,empiezas a pensar la manera en la que os conocisteis,su manera de hablar,sus estúpidas manías,lo bonito que es el color de su pelo,o la manera en la que te trata tan especial.
Te hace ser la única,la más divertida,la más guapa,incluso sientes que lo eres.Hasta que te das cuenta,de que probablemente,te hayas enamorado por completo del que ahora es tu mejor amigo.
Todo os une,los gustos,las charlas bajo la estrellas de aquel caluroso verano,y se podría decir que os lo pasáis mejor juntos que por separado.Creáis una dependencia,sin el otro no sois uno.
¿quién no ha pasado debajo de su ventana a las tres de la mañana solo para escabullirse y estar toda la noche juntos?
Suena a la típica peli que solemos ver cuando nos sentimos amorosas,tristes o tan solo nos gusta.Pero no lo es.Puedo deciros con claridad,que lo he vivido.
Cuando aparece por primera vez,tan solo sois dos personas totalmente desconocidas, hablando de otras que también lo son.Ajenos al frío de la noche entre todos,la conversación se vuelve acogedora,tanto que anhelas volver a sacar tema para poder hablar.Para mi gusto,incluir tonterías en una conversación inteligente,significa que intentas llamar la atención,la llamé tantas veces como pude.
Mi grupo de amigos pronto pudo agrandarse,y entre ellos estaba él.la noche anterior,habíamos estado hablando de nuestros problemas,no sabíamos nada el uno del otro,aún así,confié plenamente en ese desconocido al que a las dos semanas,dejaría de ver.
Prácticamente era su confidente,como su mejor amiga.Hasta que las cosas empezaron a complicarse.
No sabía muy bien el que me estaba pasando,solo quería de su compañía,escuchar sus palabras,sus halagos,me hacía ser yo.
Cuando llegué,estaba tan perdida,mi sonrisa hacía tanto tiempo que había decidido a marcharse,no sentía nada.era como si hubiese perdido por completo las ganas de vivir,como si mi alma hubiese salido corriendo del agujero negro de mi vida.
Pero cuando él llego a ese dicho agujero,cambió todo mi mundo.
Le encontré sentido a todo,al color de las flores,al aroma de las mañanas,al encantador brillo de la noche;era como tener un ángel de la guarda.Así lo considere,el me hacía bien y yo a él aunque no lo sé,supongo que también.
No verlo implicaba volver a caer en el vacío.La distancia hace el olvido,pero debo decir que volver a verle me enloqueció aún más.Ya habíamos quedado como tan amigos,que el reencuentro fue el mejor de mis sueños despierto;un abrazo giratorio que no olvidaré nunca.
Volver a querer,me completaba de nuevo,me seguía sintiendo cuando no estaba,pero me fortalecía saber que por la mañana volvería a por mí.
Como sus manos no habrían ninguna,como sus abrazos tampoco,mucho menos,habrían otros ojos tan bonitos como los suyos.si en su día fui especial para él,para mi lo estaba siendo ahora.Dejámos por un lado la amistad,aún así con miedo a perdernos,juramos estar juntos para siempre.
Pero como siempre digo,la distancia mata.Mes después,no quedaba nada de esa yo.Se habían acabado los momentos felices,las llamadas hasta las tantas;había comenzado la soledad,el depender de que otros amigos/as te animaran el día,el ocuparte con tareas que sabes que nunca harías solo para no estar todo el día pensando que con nadie estarás mejor.
Esperé tanto tiempo,que cuando logré volver a hablarle,fue en vano.Ya se había olvidado de mi,ya no quería ser mi amigo,ya no quería saber nada de mí.Ni un triste adiós recibí.
No me volvió a escribir,ahora siento que nunca ha existido,él ha querido que mi recuerdo muera,y yo decidí que la mejor forma de olvidarle era odiarle.
Pero,como iba a odiarle,el amor se había ido,pero siempre iban a quedar esos momentos;las tardes de playa,las noches mirando estrellas,las mañanas de escapada,el esconderse de todos los demás.Era un amor secreto,en parte era lo que más nos unía;las miradas con sonrisillas delante de todos,las otras veces en las que simplemente a distancia nos miramos;todo,para que al final del día,me agarrase de la mano.
No pienso olvidar eso,aunque aprenderé a odiarle.
Prometimos tantas cosas,que ahora me asustan.Algún día,volveré a aparecer solo para volver a mirarle a los ojos,que sea capaz de negarmelo todo a la cara una vez más,o simplemente,desearía un abrazo de los suyos y recuperar un amigo que en su día,fue un verdadero amor.
En fin,no voy a decir que no te eche de menos,no sería verdad.
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