domingo, 15 de diciembre de 2013

Marinero sin sirena.

Una vez pedí un beso,de tu dulce boca perdida.
Que a más que adorar,la sueño con recelo,allá donde se encuentre.
Ojos en penumbra,mirada afligida,como el color de la noche,como esa manta de estrellas infinita.
No se tú nombre,ni tan si quiera se si existes,más no quiero saberlo,amo la duda de tu sonrisa imaginaria,el color de tu cabello inventado,el suave aroma de tu cuerpo que aún desconozco dolida,el canto de tus cuerdas vocales al son de la brisa Marina,marinero sin barco y sin sirena que le siga.
Déjame hacer que flote la fantasía de tus labios,que vuelen sin alas tus pensamientos Arrebatados,que con cada caricia de mi mano tus versos se sientan inspirados,beso con beso,labios con labios,hasta que el poder de la muerte nos haga disuadirnos en el tiempo conquistado.
Ni el cielo es tan azul,ni las flores tan bellas como lo es tu silueta,bailando entre luciérnagas,pequeñas,débiles pero aún así hermosas,mundo soñado.
Si debo despertar,que nadie me pellizque,que prefiero seguir alabando a la sombra de tus recuerdos que no existen,puesto que si la felicidad es un delito,detenganme por crear tan perfecto amor, aún no correspondido.